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Métodos y técnicas de enseñanza

Nueve maneras de mejorar las discusiones en clase

¿Cómo mejorar los debates durante el transcurso de las clases? Maryellen Weimer, PhD y profesora emérita de Enseñanza y Aprendizaje, da algunas sugerencias para lograrlo.

Una vez escuché decir que las discusiones eran "eventos de instrucción transitorios", en el sentido de que el producto de la discusión tenía un efecto poco duradero en el aprendizaje.

Desde mi experiencia veo la situación más o menos así: a menudo la discusión es impulsada por el profesor, pero casi siempre la participación de los estudiantes es forzada. Los estudiantes no toman notas, no se alcanza a sacar conclusiones porque la clase concluye antes y si, después de un tiempo, se les pide a los estudiantes un comentario sobre el intercambio, a la mayoría le será difícil recordar algo que los demás hayan aportado.

Esta nota ofrece algunas sugerencias sencillas para mejorar los debates durante el transcurso de las clases:

  1. Enfócate en el tema de discusión y permite que la discusión transcurra en un tiempo razonable: recordemos que no todos los estudiantes están familiarizados con el discurso académico y que, nosotros, los académicos, podemos hablar horas sobre un tema que nos interesa. Por eso, es preferible realizar un debate corto, centrado y específico, que podrá durar entre 10 a 15 minutos.

  2. Utiliza buenos “ganchos” para lanzar la discusión: generalmente la discusión comienza con una pregunta, que funciona bien si es una pregunta poderosa, que despierte el interés. Sin embargo, el mismo efecto puede conseguirse planteando un escenario, una situación, un caso, o la sinopsis de un acontecimiento de actualidad relevante.

  3. Realiza una pausa en medio de la discusión: es importante pedir a los estudiantes que piensen en lo que se ha dicho hasta ahora y que escriban la o las ideas que les parecieron claves, que planteen nuevas preguntas que todavía quedaron sin respuesta, o que expresen hacia dónde creen que la discusión debe ir. Las pausas deben ser cortas, de un minuto tal vez.

  4. Utiliza “tomadores de notas”: pregunta si hay estudiantes que estarían dispuestos a tomar notas durante la discusión. Las mismas pueden publicarse en la página web del curso o distribuirse de otra manera, lo cual podría computarse como “participación en clase”. La ventaja de esta estrategia es que permite a los introvertidos participar en la clase y, a los extrovertidos –con tendencia a la sobre-participación– que, tranquilamente, tomen copiosas notas, que podrán ser usadas para resumir la discusión, cuando ésta termine.

  5. Habla menos o casi nada: muchas de las discusiones en clase todavía están dominadas por la voz del profesor. Por esto, si te asignas el rol de “facilitador” hablarás menos. A medida que vas escuchando con atención –y, probablemente, escucharás más de lo que haces normalmente, porque no estarás pensando en qué decir a continuación– podrás animar a otros a hablar, señalar buenos comentarios o preguntar qué nuevas interrogantes está planteando el debate. Haz todo lo que puedas para que el debate sea un momento de aprendizaje duradero.

  6. Termina la discusión con alguna conclusión: vuelve a la pregunta o situación que puso en marcha la discusión. Pide a un grupo de estudiantes que planteen un resumen del debate en una frase. Pide a otro grupo que hagan una lista de las preguntas que la discusión ha logrado responder. Solicita a otro grupo que identifiquen las interrogantes que surgieron durante la discusión. Por último, utiliza lo que han escrito los estudiantes para ayudarles a que “cierren” o concluyan la discusión.

  7. Durante el curso, continúa haciendo referencia a los debates: plantea algunas cuestiones tales como: “¿Recuerdan la discusión que tuvimos sobre X?, ¿qué concluimos?, Paula tenía una visión interesante sobre Y, ¿quién recuerda lo que dijo?, ¿se relaciona con este tema?". Si realmente deseas que los estudiantes escuchen y tomen en serio los debates, utiliza un comentario que se planteó en la discusión como una breve pregunta en el próximo examen o prueba.

  8. Invita a los estudiantes a sugerir temas de discusión: permite que planteen debates sobre los temas del curso, a fin de dar participación y aumentar la motivación. Si la sugerencia es buena, puedes premiar al alumno con unos puntos de bonificación, pidiéndole que inicie el debate explicando por qué es un tema que merece discusión.

  9. Reflexiona con los estudiantes sobre el uso de los debates: después de una sesión de debate plantea alguna de estas preguntas: ¿Por qué creen que usamos esta técnica? ¿Creen que ayuda al aprendizaje? ¿Qué es lo que hace que todos escuchen? Sobre el debate que tuvimos recién, ¿cómo podríamos mejorarlo? ¿Qué recomendarían?

Leer el artículo original (en inglés).


Magna Publications grants ORT University Uruguay permission to translate this article into Spanish. “Reprinted with permission”.